jueves, 18 de abril de 2013

Todas las campanas: Uandolars go home… y vuelvan sin crucero


Nunca me tentó la idea de subirme a un crucero. No sé si será un trauma asociado a la serie ochentosa “el crucero del amor” y su depresiva melodía “the loooove boat….” o simplemente una fobia a los edificios, estén en tierra o en agua. Además de no tentarme, hace un tiempo comenzaron a molestarme, paisajísticamente hablando.



Por: Diego Martino



Normalmente, cuando uno se instala en la playa no se orienta mirando hacia tierra firme, hacia los edificios, sino que lo hace mirando hacia el mar; para algo concurrimos en masa a la playa. Resulta que desde hace un tiempo, en la playa que solíamos utilizar con mi familia es imposible no ver edificios. Si uno mira hacia tierra ve edificios en tierra y si uno mira hacia el mar ve 5, 6, o más pisos de edificios flotantes.
Ante mis comentarios respecto a estos adefesios flotantes suelo obtener respuestas que aluden a lo hermosos que son, a mi amargura o al beneficio que dejaban. El análisis de la definición de hermoso es demasiado subjetivo, el de mi amargura es algo personal, por lo que solo me queda analizar el supuesto beneficio que dejan.
Comienzo ese análisis con una muy mala imagen de los cruceros. No la de “the loooove boat” sino la de los impactos negativos que han sido denunciados en el Caribe, donde son una industria gigante. Entre varios impactos figura la destrucción de arrecifes de coral, la contaminación de los océanos y el aire, la presión sobre las ínfimas capacidades de tratamiento de residuos de las localidades que visitan, la contaminación del agua e impactos en la salud.
Sin embargo esta no parece ser la característica en Uruguay. ¿Es porque se portan mejor, porque somos más estrictos o porque tenemos menos información? De hecho, en Uruguay hacemos esfuerzos oficiales por traer más de estos cruceros. Hace pocos días se publicó en la página del Ministerio de Turismo una nota sobre una delegación que, encabezada por el Ministro de Transporte y Obras Públicas, participó en el Seatrade Cruise Shipping Miami. http://www.turismo.gub.uy/component/k2/item/4390-uruguay-particip%C3%B3-en-seatrade-cruise-shipping-miami . Además la ministra de Turismo recientemente destacó el número de cruceros y habló sobre una potencial terminal para cruceros en Montevideo.
Analicemos el beneficio. Nos dicen que esta industria deja 20 millones de dólares en el Uruguay cada año. Suena interesante, veamos los detalles. Cada turista proveniente de uno de los cruceros deja en promedio 55 dólares, es decir menos de 1000 pesos. ¿Por qué? Porque tienen todo pago en el crucero y en el mundo son famosos por gastar muy poco en tierra y hasta bajar con la vianda para no gastar en comida. Recuerdo que en la Plaza Matriz un feriante me comentaba que los llamaban los uandolar (1 dólar) porque fuera cual fuera el precio que los feriantes les daban por un artículo, siempre contestaban uandolar. En contraste, según datos del Ministerio de Turismo, un turista paraguayo gasta en promedio 1.400 dólares por día en Uruguay, uno argentino más de 600 dólares y los europeos, norteamericanos y del resto de América aproximadamente 900.
También he escuchado el argumento de que los turistas que vienen por primera vez en un crucero luego regresan al país. No logré encontrar información sobre porcentajes, pero sería interesante corroborar ese dato. ¿Qué porcentaje de los aproximadamente 350.000 uandolars que llegaron este año volverán y gastaran más de 50 dólares?
Al dato de la cantidad de uandolars en el país cada año hay que sumarle los trabajadores en el puerto y lo que el crucero compre en términos de abastecimiento, más algún otro beneficio que pueda estar olvidando en este momento.
En la columna beneficios tenemos entonces los 20millones de gastos y los X millones de compras de los cruceros, además de las fuentes de trabajo que se crean en el puerto. En la columna costos debemos poner los costos sociales, los ambientales, los de infraestructura para recibir a estas ciudades flotantes, los de tratamiento, etc. ¿Cuál es, por ejemplo, el costo de las mejoras en infraestructura hechas o a realizar por el MTOP o ANP para recibir estos barcos? Si las pagan las compañías, cual es el costo para la sociedad de ceder cierto espacio para dicha infraestructura?
Está claro que las cifras positivas en primera instancia no impresionan. Incluso si los costos de infraestructura fueran pagos por privados, estos se desarrollan en espacios públicos a los cuales afectan. Entonces además de demostrar que alguna divisa queda es necesario ver para quién y cuánto permea ese ingreso en el resto de la sociedad. Si este estudio existe no lo he encontrado para incorporarlo al análisis. Si no existe, en mi opinión deberíamos limitar los esfuerzos por seguir captándolos hasta tener el dato claro, de lo contrario existe el riesgo de que el país esté invirtiendo tiempo y dinero en promover una actividad que no se sabe a quién beneficia, ni cuánto

No hay comentarios:

Publicar un comentario

TU OPINIÓN NOS INTERESA