martes, 17 de julio de 2012

No hay como el ojo y el bolsillo

No hay como el ojo y el bolsillo

*                           

Al parecer el turismo de cruceros pasó a ser un clásico en Uruguay, destino ignorado hasta hace poco más de una década por las compañías que organizan estos periplos. Enhorabuena. Según cifras difundidas por el Ministerio de Turismo (Mintur), en la última temporada llegaron 225 barcos con turistas que recalaron en Montevideo y Punta del Este. La cifra supera y mucho a la registrada el año anterior en que fueron 171 los cruceros que incluyeron a Uruguay en sus itinerarios. Estos barcos trasladaron -en números redondos- a 520 mil personas, de las cuales 353 mil bajaron en la capital o en la Península o en ambos puertos.
Los números son realmente significativos. No hay dudas. Aunque las interpretaciones que generan no siempre son coincidentes. De acuerdo a la encuesta realizada por el Área de Investigación y Estadísticas del Mintur, estos visitantes gastaron en la reciente temporada casi 21 millones de dólares, un promedio de U$S 59 per cápita, la gran mayoría en compras.
Es sabido que el llanto es un recurso muy arraigado entre los uruguayos. Tal vez -como dice el tango Cambalache- porque "el que no llora no mama". Y si bien los datos son impactantes, no es menos cierto que los comerciantes de Punta del Este nunca se quejaron tanto de las bajas ventas como en la última temporada. Algunos de ellos tienen bien ganado el sobrenombre de los reyes del remarque; ejercicio que suelen practicar al promediar diciembre, intensificar entre el último día de cada año y el 6 de enero y mantenerlo -para no perder el entrenamiento- hasta el Domingo de Pascuas. Al punto tal que cuando uno regresa de sus vacaciones, los precios de Montevideo parecen una bicoca. Aunque la queja esta vez también fue acompañada por sus colegas de la Ciudad Vieja, donde por múltiples razones se suele concentrar buena parte de esos visitantes en las pocas horas que caminan por Montevideo. Basta con preguntar a los comerciantes instalados, aquellos que pagan todos sus impuestos, para recibir la misma respuesta: hemos vendido mucho menos que en años anteriores. Claro, los negocios de Ciudad Vieja tienen que competir con los vendedores ambulantes que despliegan sus baratijas -con la bendición municipal- a lo largo y lo ancho de la calle Sarandí y la Plaza Matriz.
Como en casi todos los órdenes de la vida, cuando hay opiniones encontradas la verdad suele estar en el medio. La misma encuesta señala que los visitantes marcaron en segundo lugar los altos precios de Punta del Este como motivo de desagrado de su visita a la Península; mientras que en Montevideo este punto se encuentra en tercer lugar.
¿Saben cuál fue el segundo punto de descontento para los cruceristas que bajaron en la Muy Fiel y Reconquistadora?: la falta de higiene de la ciudad.

2 comentarios:

  1. Siempre habra quienes ven la mitad vacia del vaso FP

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este lado vacío del vaso se puede resolver fácilmente si se lo proponen y priorizan la actividad....

      Eliminar

TU OPINIÓN NOS INTERESA